Desde los primeros episodios de Jujutsu Kaisen, Ryomen Sukuna mostró un interés inusual por Megumi Fushiguro. Aunque al principio parecía algo misterioso, con el avance de la historia se reveló que Sukuna veía en Megumi un enorme potencial relacionado con su técnica maldita y con sus propios planes.

Sukuna notó el potencial de Megumi desde el inicio

Durante el enfrentamiento del centro de detención, Sukuna observó que Megumi era diferente a otros hechiceros. Mientras muchos dependían solo de fuerza o técnicas simples, Fushiguro poseía la Técnica de las Diez Sombras, una habilidad extremadamente rara del clan Zenin.

Lo que llamó la atención de Sukuna fue que Megumi todavía no entendía completamente el alcance de su poder. Incluso así, era capaz de invocar shikigamis poderosos y usar estrategias inteligentes en combate.

Sukuna se dio cuenta de que, si Megumi desarrollaba completamente esa técnica, podría llegar a niveles absurdamente altos.

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La Técnica de las Diez Sombras era la verdadera razón

La Técnica de las Diez Sombras permite invocar distintos shikigamis y manipular sombras de maneras muy versátiles. Pero lo más importante es que esta técnica históricamente rivalizaba con el poder del clan Gojo.

Eso significa que Sukuna entendió algo antes que los demás: Megumi tenía el potencial de convertirse en alguien capaz de desafiar incluso a usuarios del Seis Ojos y el Infinito.

Además, Sukuna descubrió que la técnica tenía aplicaciones mucho más profundas de lo que Megumi imaginaba. Por ejemplo:

  • almacenar objetos en sombras,
  • ocultarse dentro de ellas,
  • combinar shikigamis,
  • y posiblemente adaptar técnicas a situaciones extremas.

Para Sukuna, una técnica con tantas posibilidades era demasiado valiosa para ignorarla.

Sukuna quería usar el cuerpo de Megumi

Con el avance de la historia, se revela que el verdadero objetivo de Sukuna era apropiarse del cuerpo de Megumi.

Aunque el cuerpo de Yuji Itadori era especial por poder contenerlo, Yuji también funcionaba como una “prisión” que limitaba el control de Sukuna. En cambio, Megumi tenía un cuerpo compatible y, además, una técnica maldita extremadamente poderosa.

Sukuna planeó durante mucho tiempo cómo romper emocionalmente a Fushiguro para debilitar su voluntad y así poder tomar el control de su cuerpo.

Mahoraga también influyó en el interés de Sukuna

Otro punto importante fue Mahoraga, el shikigami más peligroso de la Técnica de las Diez Sombras.

Cuando Megumi intentó invocarlo en Shibuya, Sukuna quedó impresionado por su capacidad de adaptación. Mahoraga podía ajustarse prácticamente a cualquier ataque después de recibirlo.

Sukuna entendió inmediatamente el valor de esa habilidad. De hecho, más adelante usaría el potencial de Mahoraga como una pieza clave en sus batallas.

Sukuna veía en Megumi algo que él mismo valoraba

Sukuna desprecia la debilidad y admira el talento puro. Desde temprano notó que Megumi tenía una mentalidad distinta: estaba dispuesto a arriesgar su vida y tomar decisiones difíciles en combate.

Incluso hubo momentos donde Sukuna parecía frustrado porque Megumi “se limitaba a sí mismo”. Él creía que Fushiguro podía ser mucho más peligroso si dejaba de contenerse.

Por eso, el interés de Sukuna no era simple curiosidad. Veía a Megumi como:

  • un hechicero con potencial monstruoso,
  • el usuario de una técnica única,
  • y el recipiente perfecto para alcanzar aún más poder.

Conclusión

Sukuna se interesó en Megumi Fushiguro principalmente por la Técnica de las Diez Sombras y el enorme potencial oculto que poseía. Desde el inicio entendió que Megumi podía convertirse en uno de los hechiceros más fuertes del mundo de Jujutsu Kaisen.

Con el tiempo, ese interés evolucionó hasta convertirse en un plan para apoderarse de su cuerpo y utilizar sus habilidades para beneficio propio.enlaces internos recomendada

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